lunes, 11 de mayo de 2015

Ser la pequeña




 Ser la pequeña en una familia numerosa no es nada fácil,
 

 Pues si los otros vástagos han sido un orgullo,

 Tú no puedes arruinar esa imagen que ha costado sudor y sangre,

 Pero si, por el contrario, han sido un desastre, 

 Eres tú la última alternativa para complacer los deseos reprimidos de tus padres.

 Aunque no haya sido tu decisión, estás dividida en dos bandos:

 El bando aliado de los hermanos,

Que a pesar de ser su medio de diversión en tiempos pasados,

 Recurren siempre a ti cuando necesitan mimos y abrazos.

Y el bando incondicional de los padres,

Aquellas personas que te machacan palabra tras palabra,

Que te reiteran lo complicado que es tener a tres hijos en casa,

Descargando su ira de sus insufribles vidas en sus pequeñas manías,

Y, sin embargo, se desviven por sacarte una  dentada sonrisa.

 Nunca te enteras de los problemas serios,

Y si lo haces, te enteras cuando dejan de serlo,

Al igual que pasa con los grandes secretos buenos, 

O las despedidas definitivas de los abuelos,

Pero nada de esto lo produce la malicia, 

Sino la dulzura con la que te miran.

No es fácil ser la pequeña, 
pero tampoco difícil si soy sincera,

Al menos no con mi familia,

La luz de mi mundo y la sal de mi fecunda tierra.