viernes, 3 de julio de 2015

Ser y no ser: esa es la cuestión



Fuimos nosotras,

Las modelos para escultores que esculpían con precisión el mármol,

Las fieles sacerdotisas que oraban incesantemente a los dioses grecorromanos, 

Las que provocaban sentido y armonía a las melodías trovadorescas,

O las risas de las actuaciones de los joviales y errantes juglares.

Fuimos nosotras,

Las musas versadas de los empedernidos románticos poetas,

Las causantes del amor cortés de los entregados caballeros del medievo,

Las camareras sirvientas con la barra llena de borrachos de taberna,

Las protagonistas de lienzos y cuadros pintados por artistas procedentes de diversas épocas y escuelas.

Esas fuimos nosotras; inspiración, arte y belleza,

Pero no fuimos creadoras de ella, 

Ni esculturas, caballeras, ni artistas o poetas.

No fuimos lo que pudimos ser, pero somos lo que nos dejan ser,

Por todas ellas, las que nacidas en desafortunados tiempos para ser mujer,

No pudieron desarrollar, motivar o potenciar su escondida creatividad.